Prometheus

Categoría: Críticas
Autor:
Fecha de publicación: agosto 25, 2012
Comentario

Un grupo de científicos y exploradores emprende un viaje espacial a un remoto planeta, una rara estrella recién descubierta, donde sus límites físicos y mentales serán puestos a prueba. Los humanos creen que allá podrán encontrar la respuesta a las preguntas más profundas y al mayor de los misterios: el origen de la vida en la Tierra.

Al estrenarse, “Prometheus” apareció como una película tentadora para el público por diversos motivos. Por ser una superproducción, por constituirse como un nuevo lanzamiento relacionado a la saga “Alien”, por los apellidos que formaban parte del elenco pero por sobre todo por tener como comandante en jefe de la nave ni mas ni menos que a Ridley Scott, quien volvía para sumergirse nuevamente en las arcanas profundidades del océano de la ciencia ficción. Profundidades que tanto lo seducen.
 
El film propone los ingredientes perfectos para llegar a buen puerto. Pinturas rupestres en una cueva milenaria, un magnate misterioso, un grupo compuesto de elementos heterogéneos enviado hacia otro extremo del cosmos, un androide corporativo, caracteres arcaicos y hieráticos “ingenieros”. Se divisa un horizonte de inexorables descubrimientos.

La apuesta de la cinta es alta desde el momento en que recurre como motor de la trama a trascendentales preguntas de ayer, hoy y siempre: El origen del hombre en
la Tierra, su coexistencia con formas de inteligencia de otros planetas y fundamentalmente la relación entre el hombre y su “maker” ó “padre-creador”. Hombres de ciencia, religión y literatura le han dedicado ríos de tinta a estas preguntillas.

El desarrollo de personajes empieza a revelar una película con contrastes. En la original “Alien” de 1979 el “Nostromo” estaba habitado por una tripulación de hombres con matices psicológicos, que exhibían una cohesión grupal verosímil y, mas importante aún, que aportaban diálogos disparadores de varios interrogantes (todo esto creíble gracias a una notable dirección de actores). Los tripulantes de “Prometheus” alternan entre bidimensionales personajes secundarios montados en ramplones estereotipos, como los del geólogo o el encargado de seguridad (por momentos, insoportables) y otros de mayor protagonismo que afortunadamente se diferencian de los anteriores. Dentro de este último grupo se encuentran la científica Shaw (la peculiar sueca ex “Millenium” Noomi Rapace), Vickers (Charlize Theron) y David (Michael Fassbender, actor sensación del momento y de innegables dotes actorales).


El arco de transformación del personaje de Shaw, quien pasa de un rol más pasivo de investigadora científica al de una “mujer fatal” de acción que tiene que salir a evitar la catástrofe, esta en inconfundible sintonía con el arco que recorre el personaje de Ripley. Puede interpretarse que el vínculo de Shaw con su padre ilustra de alguna manera la tensión entre fe y razón. Ella está a la vez atravesada por algunos intertextos entre el film original y su precuela: la mujer que queda sola frente a la amenaza, la receptora de la incubación alienígena y la posterior encargada de salvar a la humanidad. Vickers, la “dama de hierro”, poseedora de una gélida belleza, va mostrando sus verdaderos colores con el pasar de los minutos. Es valido señalar que nuevamente la relación padre-hijo está en primer plano. Los pasajes en los que David aparece son siempre fructíferos. El androide, carente de empatia y otro tipo de emociones, es nuevamente el designado por la sombría corporación para proteger sus intereses hasta las últimas consecuencias. Tanto la escena que lo presenta como algunos detalles de arte y la cuestión latente de la inteligencia artificial nos conecta con otro clásico del genero como es ni mas ni menos que “2001: Odisea del Espacio” y su inolvidable “HAL” (el aspecto de algunos trajes espaciales, escafandras y detalles arquitectónicos y tecnológicos de la nave, entre otras cosas, retoma algunas concepciones de diseño de “
2001” aggiornadas y combinadas con concepciones del mismísimo Steve Jobs que Scott tomó y retrabajó con su equipo de arte. Sumamente interesante).

A grandes rasgos, puede afirmarse que el film flaquea en momentos clave. Por ejemplo, cuando los pilotos de la nave aceptan inmolarse en cuestión de segundos basados solamente en una advertencia o cuando la criatura con forma de pulpo ataca al ingeniero y lo fecunda. Estos son solo algunos ejemplos posibles, hay otros. En algún punto, se hace notorio lo que veníamos percibiendo: muchas zonas grises, una llamativa, y hasta críptica, multiplicidad de vías de incubación y sobre todo, un guión que evidencia problemas serios (el texto estuvo a cargo de John Spaihts primero y luego de Damon Lindelof).

La mano de Lindelof, quien fuera guionista de la serie “LOST”, puede verse cuando apela a determinados recursos. Que una película con el background de “Prometheus” vuele alto a la hora de plantear preguntas y sembrar misterios es esperable y hasta bienvenido en estos días, siempre y cuando luego pueda ir resolviendo lo planteado de manera inteligente en el transcurso de la misma, aunque sea parcialmente.

El diseño de sonido también llama por momentos la atención con la decisión de musicalizar en exceso algunas escenas que quizás hubieran tenido otro impacto con una propuesta de sonidos atmosféricos.


Mientras que mucho de lo negativo de la película es responsabilidad de Lindelof, lo mejor pasa por el trabajo del director y los equipos de diseño, arte y postproducción. Algunos planos muy vistosos, locaciones con una estética “Gigeriana”  reelaborada y muy buenos efectos especiales de vanguardia. La cinta despliega un repertorio de visuales muy logradas que dejan en evidencia tanto la proverbial maestría del director como el respaldo de un generoso presupuesto.

En definitiva, esta esperada y ambiciosa realización es por momentos buena a pesar de terminar dejando muchas mas preguntas que las ya numerosas que pretendía generar, y muy pocas respuestas. Un final súper abierto deja la sensación general de que se pensó más en una segunda parte de esta precuela que en resolver incógnitas previas de la saga. En cualquier caso, eso quizás forme parte, o no, de una próxima inmersión del comandante Scott.
 
 
JAVIER CAMPO




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MIRTHA dice:

coincido con el puntaje.

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MAGALI dice:

Excelente reseña.

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NICOLAS dice:

Estoy muy de acuerdo con lo del guion. El puntaje me parece justo!

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OMAR dice:

Muy buena critica!

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