IT, el Payaso Asesino

Categoría: Críticas
Fecha de publicación: noviembre 1, 2013
Comentario

EDICION ESPECIAL HALLOWEEN. Un tranquilo y pequeño pueblo de Maine está siendo aterrorizado por una fuerza malévola oculta tras la máscara de un payaso, y que tan sólo se la conoce como “It”. Tras sus primeras vícitmas, una banda formada por siete amigos de la infancia dedicen volver a reunirse para atacar el mal y destruirlo.

Una comunidad idílica: Derry. Una leyenda: la de una criatura maldita (Pennywise el payaso, alias Bob Gray, o simplemente, IT) que cada treinta años ataca a la comunidad, alimentándose de seres humanos para saciar su maléfico apetito.  

El orden de una comunidad se ve cíclicamente interrumpido por el despertar de la criatura. Una criatura que no tiene forma porque puede adquirir cualquier forma, porque puede ser cualquier cosa. Sin embargo, se presenta la mayoría de las veces como un payaso, táctica fatal para atraer a los niños, vulnerables e indefensos. Capaz de leer las mentes de sus víctimas, sabe cuáles son sus miedos, y adquiere esa forma: se transforma en la proyección de los miedos más profundos de su víctima. Se alimenta de los niños, pero por sobre todo, se alimenta de sus miedos. IT (Eso!) no es un payaso, es una entidad. Enfrentar a IT significa enfrentar a tu mayor temor. IT es el miedo materializado. El miedo encarnado.
 
Basada en la novela homónima de Stephen King, IT (Eso!) es llevada a la pantalla chica en forma de telefilm en el año 1990.  Durante la película, dividida en 2 partes, un grupo de amigos conocido como “los perdedores”, se aventura en una misión terrorífica: enfrentar al payaso Pennywise. Llevan adelante una expedición a una lúgubre fábrica abandonada (allí se esconde el payaso) con el propósito de vengar la muerte de Georgie, el hermano Bill (integrante de “los perdedores”), asesinado en manos de It. Habiendo vencido al payaso, juran volver a enfrentarlo, cuando este despertase, tres décadas más tarde. Las tres décadas han pasado y allí nos sitúa el presente del relato. Estamos en Derry, años `90, seis niños han sido asesinados. La primera secuencia del film muestra a IT a punto de perpetrar uno de sus inescrupulosos asesinatos. Ante el regreso del payaso, y fieles a la promesa hecha 30 años atrás, “los perdedores” se reencuentran para enfrentarse una vez más a la criatura de mil formas.
 
El film inicia con un punto de giro: el regreso de IT motiva el reencuentro de los amigos, y a su vez dispara la estructura del film, organizada en flashbacks. A partir de los flashbacks se reconstruye la historia individual de cada uno de los integrantes del grupo de “los perdedores” en los años ´60: conocemos sus miedos y sus fobias, y accedemos a los encuentros que cada uno mantiene con el payaso. Estas escenas están representadas a partir de imágenes oníricas, de carácter alucinógeno, como lo son por ejemplo la escena en la cual brota sangre en el baño de Beverly, o aquella en la que IT señala las tumbas que ya ha cavado para ellos. Escenarios de textura tétrica y siniestra. Sin embargo, por momentos los efectos especiales están por debajo de las pretensiones de un fiel seguidor de films de terror.
 
El universo infantil (o ya pre-adolescente) que se construye alrededor del grupo de “los perdedores” adquiere una importancia primordial en el guión: forman una banda, descubren sus aptitudes, estudian al enemigo, planean estrategias, hacen pactos y juramentos. Todo este universo, y la épica batalla, están avalados y sostenidos por el verosímil de la película. Podríamos decir sin dudas: el verosímil funciona. Hay, desde el punto de vista narrativo, un sólido trabajo en la construcción de un personaje grupal, siendo la lealtad su máxima expresión. El flashback como dimensión temporal permite, no sólo reconstruir la historia de esos vínculos, sino actualizar dicha lealtad en el presente de la narración. Sin embargo, da la sensación de que ese presente en el que se reencuentran, se estira y se hace demasiado largo, sin realmente fortalecer la estructura narrativa. Sin dudas, termina siendo más interesante la historia de ellos de niños, que de adultos. Y no solamente en lo referido al guión. Desde el punto de vista actoral, las interpretaciones de los niños son más ricas y aportan más matices, que las interpretaciones adultas.
 
Entonces, por un lado, la construcción grupal de “los perdedores”, y por el otro la construcción individual del monstruo: IT.  El encargado de encarnar al monstruo es Tim Curry. Calvo, con la cara pintada de blanco y pelo rojo alrededor de la cabeza, el payaso devela su macabra identidad cuando vemos los colmillos marrones que utiliza para asustar a sus víctimas. Como todo monstruo, tiene su guarida: las alcantarillas. Universo oscuro y tenebroso, pero por sobre todas las cosas, y siendo fiel al género del terror, el hogar del monstruo se presenta como un espacio  hostil e inhóspito. En este caso se trata de las alcantarillas de Derry. Las alcantarillas hacen referencia a algo subterráneo, que está por debajo. Y esto no es casualidad si consideramos que aquello de lo que se alimenta IT es de los miedos que subyacen en las mentes de sus víctimas.
 
En IT se cuenta un reencuentro: el reencuentro de individuos con todos esos miedos que creían haber dejado atrás. IT, además de ser una película de miedo, es una película sobre el miedo, y eso la convierte en una película de culto del género del terror.
 
Carolina Romano 




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CLARITA DIDEROT dice:

Buenisimo!!!!

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